El primer post de una crisis

Llevaba unos días en los que ni yo misma me aguantaba. Intentaba buscar pretextos donde no existían para intentar justificarme ante los demás por mi mal humor, por mi falta de energía, mi pasotismo y mis constantes resentimientos contra el mundo.
Se podría decir que estaba atravesando una crisis filosófico – existencial, de esas que nos atacan a las mujeres cuando se juntan, en un mismo mes del año, nuestro cumpleaños –el último de la etapa veinteañera-, el ciclo menstrual más largo del mundo y la incompatibilidad sexual – amorosa (entiéndase como buen sexo y poco amor y/o viceversa).
Si soy sincera, puede que haya sido un cúmulo de situaciones y acontecimientos los que desencadenaron en esta crisis. Si, una vez más, vamos a hablar de crisis. Cada mañana en los diarios, en la televisión y en las noticias vemos como se desploman las bolsas mundiales, como el ibex 35 cruje, como las empresas prescinden de sus empleados. Y todo el mundo se escuda tras la crisis: la gente no viaja por la crisis, las hipotecas están en las nubes por la crisis, seguido de un largo etcétera.
Pero, ¿qué hay de las crisis personales, sentimentales, existenciales?… Vamos a ser sinceras… aquí y en la China siempre hubo crisis, y cada mañana nos levantamos para ir a trabajar, a estudiar o hacer el paripé; pero el mundo sigue su curso, a pesar de la crisis.
Ya me estoy desviando de mi crisis personal. Esta mañana me levanté y sentí que no podía pasar ni un minuto más sin que gritara a los cuatro vientos como carajo me sentía. No sé si es por la polémica del libro de Doña Sofía donde se toca el temita de la homosexualidad y los matrimonios entre personas del mismo sexo, si es porque mis padres me tienen frita con esto de casarme con un hombre de bien (tener hijos y planchar camisas), o porque el ambiente cada vez se me hace más chico y todos los bares me parecen aburridos y repetitivos -con las mismas caras y las mismas canciones- aunque lo más seguro es que esté hasta las narices de la convivencia con mi novia. Y eso que sólo llevamos un mes juntas.
Pero, ¿cómo empezó todo esto?. Y, ¿cómo fue que me mudé con una casi desconocida a los tres meses de verla en un bar?. ¿Será verdad que las mujeres somos demasiado intensas y que vivimos nuestra emociones al límite? Yo creo que soy una tonta -por no decir imbécil- por tropezar siempre con la misma piedra: chica conoce chica, chica siente un flechazo, chica sale con chica, chica se muda con la chica, chica se da cuenta de lo jodida que es la convivencia (y que su novia la babea por las noches), chica empieza a agobiarse de la que chica que pensaba que podría llegar a ser la madre de sus hijitos.
Y no sigo más, por este día, porque mi novia me llama para ver una película (ella no sabe que he empezado un blog). Sólo quería postear antes de que se acabe octubre. Una cábala que no tiene sentido pero que cuando se están a punto de cruzar los treinta ya todo deja de ser descabellado. Empieza mi cuenta atrás.
Postdata: He aquí un vídeo para lentarnos del sofa y comernos el mundo (o el mundillo del ambiente)
http://es.youtube.com/watch?v=6pLjUsBnQv4&feature=related
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Autor: les29
Fecha: 01/11/2008 22:47.
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Autor: Mayo
siempre digo que si existo por ahi debe andar mi chica , solo me falta encontrarla... y espero que dure mucho.
me encantaron tus posts :)
Fecha: 29/11/2008 23:14.
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Autor: la pochola
Gracias por comentar! Siento no haberte respondido antes. Tengo algunos problemillas con Blogia, que es la plataforma de este blog. Estoy pensando mudarme a otra.
Un beso!
Fecha: 06/12/2008 15:31.
